meditacion

 



La meditación; como técnica de relajación

Nuestra mente es tan universal como salvaje. Todos tenemos una, pero rara vez elegimos en qué piensa, cómo se siente o a qué atiende. Un manojo de malos hábitos la controla y, con demasiada frecuencia, sus caprichosos disparates dictan cómo vivimos. O, al menos, eso es lo que ocurre hasta que empezamos a meditar.

 

La meditación es un entrenamiento, pero mental. Y dista mucho de “poner la mente en blanco”. Al contrario, al meditar hacemos algo mucho más práctico: desarrollar cualidades como la buena atención , la compasión y el optimismo; y gestionar dificultades como el estrés, la ansiedad y los pensamientos obsesivos.

 

Si nos entrenarnos con la suficiente frecuencia, estas capacidades dejan de ser eventos mentales pasajeros y se conviertan en nuevos hábitos. Es como hacer pesas, salvo que el músculo es el cerebro y la mancuerna, la técnica que practiquemos.

Una manera simple y rápida de reducir el estrés:


La meditación puede eliminar el estrés del día, y brindar paz interior. Mira con qué facilidad puedes aprender a practicar meditación cuando más lo necesitas.

Dedicar aunque sea unos pocos minutos a la meditación puede ayudarte a recuperar la calma y paz interior.

Cualquier persona puede meditar. Es sencillo y no es costoso. Además, no necesitas ningún equipo especial.

Puedes practicar la meditación dondequiera que estés. Por ejemplo, mientras das un paseo, vas en autobús, esperas en el consultorio del médico o incluso en medio de una reunión de negocios.

La meditación se ha practicado por miles de años. Al principio, su propósito era ayudar a profundizar la comprensión de lo sagrado y las fuerzas místicas de la vida. En la actualidad, la meditación se utiliza con mayor frecuencia para relajarse y disminuir el estrés.

La meditación es un tipo de medicina complementaria para cuerpo y mente. Puede ayudar a que te relajes profundamente y a calmar tu mente.

Durante la meditación, concentras tu atención en algo. Eliminas todos los pensamientos que llenan tu mente y te causan estrés. Este proceso puede mejorar tu bienestar físico y emocional.

Los beneficios de la meditación

La meditación puede darte una sensación de calma, paz y equilibrio que puede mejorar tu bienestar emocional y tu salud general. También sirve para relajarte y afrontar el estrés, ya que te permite concentrar en algo que te calma. La meditación puede ayudarte a aprender a mantenerte centrado y a conservar la paz interior.

Meditación y bienestar físico y emocional

Cuando meditas, puedes despejar la sobrecarga de información que se acumula todos los días y contribuye a tu estrés.

Los beneficios emocionales y físicos de la meditación incluyen los siguientes:

  • Brindarte una nueva perspectiva sobre las cosas que te causan estrés
  • Adquirir habilidades para controlar el estrés
  • Hacer que tengas más autoconciencia
  • Enfocarte en el presente
  • Reducir los pensamientos negativos
  • Ayudar a que seas más creativo
  • Ayudar a que seas más paciente
  • Disminuir la frecuencia cardíaca en reposo
  • Disminuir la presión arterial en reposo
  • Ayudar a dormir mejor

Meditación y enfermedad

La meditación también podría ser útil cuando tienes una enfermedad, en especial, una afección que el estrés empeora.

Muchas investigaciones muestran que la meditación es buena para la salud. Sin embargo, algunos expertos creen que no hay suficientes investigaciones que demuestren que la meditación es útil.

Por ello, algunos investigadores sugieren que la meditación puede ayudar a controlar los síntomas de afecciones como:

  • Ansiedad
  • Asma
  • Cáncer
  • Dolor crónico
  • Depresión
  • Enfermedad cardíaca
  • Presión arterial alta
  • Síndrome de colon irritable
  • Problemas de sueño
  • Cefaleas tensionales

Tipos de meditación

Meditación es un término general para las muchas maneras de lograr un estado de relajación. Existen muchos tipos de meditación y maneras de relajarse que aplican partes de la meditación. Todas comparten el mismo objetivo de lograr la paz interior.

A continuación, se mencionan algunas formas de meditar:

  • Meditación guiada. A veces se denomina visualización dirigida o visualización. Con este método de meditación, creas imágenes mentales de lugares, objetos o personas para ayudarte a relajar.

    Puedes intentar utilizar todos los sentidos que puedas. Esto incluye visualizar cosas que puedes oler, ver, escuchar y sentir. Un guía o un maestro puede guiarte a lo largo de este proceso.

  • Meditación con mantra. En este tipo de meditación, repites una palabra, un pensamiento o una frase calmante para evitar pensamientos no deseados.
  • Meditación con atención plena. Este tipo de meditación se basa en estar consciente de la realidad. Significa tener más consciencia del presente.

    En la meditación de atención plena, diriges tu atención a algo, como el flujo de tu respiración. Puedes observar tus pensamientos y sentimientos, pero debes dejarlos pasar sin emitir ningún juicio.

  • Qi gong. La mayoría de las veces, esta práctica combina la meditación, la relajación, el movimiento y los ejercicios respiratorios para recuperar y mantener el equilibrio. El qi gong es parte de la medicina china.
  • Taichí. Es un tipo de entrenamiento en un suave arte marcial chino. El taichí consiste en hacer una serie de posturas o movimientos de forma lenta y grácil. Además, se acompañan los movimientos con respiraciones profundas.
  • Yoga. Consiste en hacer una serie de posturas con la respiración controlada. Esto ayuda a que tu cuerpo sea más flexible y a calmar tu mente. Para hacer las posturas, necesitas equilibrio y concentración. Esto te permite enfocarte menos en tu día ajetreado y más en el momento.
Partes de la meditacion:

  • Atención centrada. Prestar atención es uno de los elementos más importantes de la meditación.

    Es lo que ayuda a liberar la mente de muchos pensamientos que causan estrés y preocupación. Por ejemplo, puedes dirigir tu atención a un determinado objeto, una imagen, un mantra o incluso tu respiración.

  • Respiración relajada. Esta técnica implica respirar de manera profunda y uniforme con el músculo diafragma, que está entre el pecho y el abdomen, para expandir los pulmones. El objetivo es respirar lento, inhalar más oxígeno y usar menos los músculos del hombro, el cuello y parte superior del pecho para respirar a fin de hacerlo mejor.
  • Un lugar tranquilo. Si eres principiante, puede resultarte más sencillo practicar la meditación en un lugar tranquilo. Intenta alejar objetos que te distraigan, como el televisor, las computadoras y los teléfonos celulares.

    A medida que adquieras experiencia, puedes practicar la meditación en cualquier lugar. Esto incluye lugares en los que puedes sentir mucho estrés, como en una congestión vehicular, una reunión estresante de trabajo o una fila larga en el supermercado. Allí es cuando puedes aprovechar al máximo la meditación.

  • Una posición cómoda. Puedes practicar la meditación en posición sentada, acostada u otras, mientras caminas o haces otras actividades. Solo intenta estar cómodo para aprovechar al máximo la meditación. Intenta mantener una buena postura durante la meditación.
  • Una actitud abierta. Permite que los pensamientos recorran tu mente, pero no emitas juicio.

Estas son algunas formas de meditar por tu cuenta, cuando quieras:

  • Respira profundamente. Es bueno para principiantes, ya que respirar es una función natural.

    Dirige toda tu atención a la respiración. Siente y escucha tu respiración mientras inhalas y exhalas por la nariz. Respira profundamente y despacio. Cuando tu mente divague, vuelve de a poco a prestar atención a tu respiración.

  • Observa tu cuerpo. Cuando apliques esta técnica, dirige tu atención a cada parte de tu cuerpo. Toma conciencia de cómo se siente tu cuerpo. Puede sentir dolor, tensión, calidez o relajación.

    Combina la técnica de observar tu cuerpo con ejercicios de respiración y piensa que inhalas y exhalas calor o relajación hacia las distintas partes de tu cuerpo y desde estas.

  • Repite un mantra. Puedes crear tu propio mantra. Puede ser religioso o no. Algunos ejemplos de mantras religiosos incluyen la oración de Jesús en la tradición cristiana, el nombre sagrado de Dios en el judaísmo o el mantra om del hinduismo, budismo y otras religiones orientales.
  • Camina y medita. Meditar mientras caminas es una forma buena y saludable de relajarse. Puedes usar esta técnica en cualquier lugar por el que camines; por ejemplo, en un bosque, una acera de la ciudad o el centro comercial.

  • Lee y reflexiona. Muchas personas afirman que se benefician al leer poemas o textos sagrados, y al tomarse un momento para reflexionar sobre sus significados.

  • Puedes escuchar música sacra, palabras o cualquier música que te relaje o inspire. Puedes escribir tus pensamientos en un diario y hablar sobre ellos con un amigo o un líder espiritual.

  • Enfoca tu amor y bondad. En este tipo de meditación, piensa en los demás con sentimientos de amor, compasión y bondad. Esto puede ayudar a que te sientas más conectado con el resto de las personas.

 

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