Medicina de cuerpo y mente

Las técnicas cuerpo y mente se basan en la teoría de que los factores mentales y emocionales pueden influir en el estado de salud física. Para conservar la salud y prevenir o curar la enfermedad se usan métodos conductuales, psicológicos, sociales y espirituales.

Debido a la cantidad de pruebas científicas que respaldan los beneficios de las técnicas cuerpo y mente, en la actualidad muchos de sus métodos se consideran convencionales. Por ejemplo, la meditacion

La mente y el cuerpo interaccionan de una manera tan poderosa que ambos pueden afectar a la salud de una persona. El aparato digestivo  está profundamente controlado por la mente (cerebro), y la ansiedad, la depresión y el miedo afectan radicalmente el funcionamiento de dicho sistema. 

El estrés social y psicológico puede desencadenar o agravar una amplia variedad de enfermedades y trastornos, como la diabetes,la hipertensión y la migraña. Sin embargo, la importancia relativa de los factores psicológicos varía ampliamente entre personas diferentes con el mismo trastorno.El estrés puede causar síntomas físicos aunque no exista una enfermedad orgánica, debido a que el cuerpo responde fisiológicamente al estrés emocional. Por ejemplo, el estrés puede causar ansiedad, que a su vez activa el sistema nervioso y hormonas como la epinefrina para que se acelere la frecuencia cardíaca y aumenten la presión arterial y la cantidad de sudor. Así mismo, el estrés puede causar contractura muscular, que producirá dolores en el cuello, la espalda, la cabeza u otras zonas.

Esta medicina se refiere a las técnicas terapéuticas basadas en la teoría de que los factores mentales y emocionales pueden influir en la salud física. Para intentar conservar la salud y prevenir o curar la enfermedad se usan métodos conductuales, psicológicos, sociales y espirituales.

La interacción entre la mente y el cuerpo es una vía de doble sentido. No tan solo los factores psicológicos pueden contribuir al inicio o al agravamiento de una amplia variedad de trastornos físicos, sino que también las enfermedades orgánicas pueden afectar a la forma de pensar o al estado anímico. La depresión es habitual en las personas con enfermedades mortales, reincidentes o crónicas. El estado depresivo puede empeorar los efectos de la enfermedad orgánica y se añade a los padecimientos de la persona.







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